Claves cinematográficas ocultas

 

¡Íbamos a ser nosotros menos que Coppola, hombre ya!

 

  • El personaje del hombre del traje negro, nuestro killer, está inspirado en la estética del personaje del terrorífico reverendo Henry Kane de la película Poltergeist 2.
  • El plano de la aparición de la sombra en la puerta de la primera secuencia, además de ser un plano calcado de la película antes mencionada, es nuestro particular homenaje a esa escena icónica de El exorcista, con la sombra del padre Lancaster Merrin, apareciendo gracias a la luz que sale de la habitación. Si te fijas, la música elegida para la ambientación del corto, guarda un cierto parecido con la estética musical de la banda sonora de este exitazo de la historia del cine.
  • Y lo más llamativo del corto. Si eres cinéfilo y “padrinófilo”, te habrás dado cuenta de inmediato. En El padrino de Coppola, la mejor película de todos los tiempos, hay una obsesión simbólica con las naranjas que ya se ha convertido en todo un icono en el cine, extendiéndose a otras películas. Cada vez que un plano aparecían naranjas, eran anunciadoras de la muerte, estaban directamente relacionadas con ella. Si un personaje tenía una naranja en la mano, las tenía sobre su mesa, incluso vestía de ese color… RIP más pronto que tarde. Como no queríamos ser menos que Coppola y lo nuestro también va de un asesino, la muerte y todo eso, no escatimamos en naranjas. Ahí van, por si no lo habías pillado.
  • En el primer plano de la primera secuencia, el protagonista viste una camiseta de color naranja y el balón de baloncesto, ¿de qué color es?
  • ¿Qué está dibujando la profesora en la pizarra durante la segunda secuencia? Sí, amigo, una naranja, porque en la lección de ese día tocaba la “Anatomía de las naranjas”. ¿No te has dado cuenta de que aparece en la pizarra verde de la derecha?
  • En la tercera secuencia, ¿qué está cortando la mujer con el cuchillo? ¿Qué le tira cariñosamente a su marido que está bromeando con ella? ¡Equilicuá! Una cáscara de naranja. Las cosas si se hacen, se hacen bien. En nuestro corto, cada vez que una naranja ha aparecido, ha sido la antesala de la llegada del killer.